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¡Zas! Madrid | August 7, 2020

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'Los peligros de Paulina y otros cuentos selectos', de Salvador Garmendia - ¡Zas! Madrid

‘Los peligros de Paulina y otros cuentos selectos’, de Salvador Garmendia
Emilia Lanzas

Las alucinaciones y pesadillas domésticas en Los peligros de Paulina y otros cuentos selectos

Cuando se lee Los peligros de Paulina y otros cuentos selectos, de Salvador Garmendia, se llega a la conclusión de que existe en España un imperdonable desconocimiento sobre este autor

Es posible que nos dejáramos llevar en exceso por el marketing literario de determinadas editoriales que nos indicaron los nombres que debíamos leer de aquel movimiento denominado el “boom latinoamericano” y que, prácticamente, excluía a Salvador Garmendia. Razón suficiente para agradecer esta edición de sus cuentos, seleccionados y prologados por Viviana Paletta, que recupera a un autor injustamente olvidado.

En el prólogo de Los peligros de Paulina y otros cuentos, Viviana Paletta escribe que esta antología supone: «… Una inmersión en un mundo de cuentos donde conviven la lucidez y el sueño, que también adquieren la forma de alucinaciones y pesadillas domésticas y del mundo del trabajo, como si lo gótico hubiera abandonado las mansiones centroeuropeas para migrar a casas de costureras y oficinistas, a las anodinas pensiones de mala muerte de la metrópolis caribeñas, a sus calles, sus atascos, funerarias y tabernas de malandros, tan concurridas».

Lo primero que sorprende al leer estos cuentos es la innovación formal que caracteriza la obra de Salvador Garmendia, así como su sorprendente mundo narrativo: esa extraña mezcla discordante entre costumbrismo y surrealismo; existencialismo y folclorismo, con un toque de literatura de ‘compromiso’: la sencillez junto a la complejidad; pero, y sobre todo, su increíble libertad creadora.


La recurrente inserción de marcos urbanos (con predomino de un Caracas caótico de los años 60) en sus relatos donde “La ciudad es la verdadera selva” suponen la atmósfera perfecta para que los personajes deambulen por una modernidad aparente. Cualquier realismo parece ser mortífero para Garmendia y así sus relatos plenos de existencias transfiguradas y de experiencias oníricas muestran una ciudad mágica que esconde todas las posibilidades por terribles que sean. Solo hay que leer el relato que da título al libro “Los peligros de Paulina”, para predisponerse ante la perplejidad de su mundo.

El escritor venezolano Salvador Garmendia.
El escritor venezolano Salvador Garmendia.

De la misma forma, los personajes, cercanos a la locura, tienen que realizar continuos esfuerzos para incorporarse a una normalidad que les es, la mayoría de las veces, totalmente ajena.

Largos diálogos; uso reiterado de onomatopeyas —como si Garmendia desease poner sonido a sus relatos—; utilización mayoritaria de la tercera persona y, a veces, del narrador omnisciente; un humorismo sórdido; descripciones extremadamente minuciosas; y unas historias en donde caben todas las realidades posibles e imaginadas, son los rasgos más comunes de los cuentos reunidos en Los peligros de Paulina…, por otro lado, tan diferentes entre sí.

Esta disparidad de forma y fondo, es lo que el propio Salvador Garmendia defiende en su último cuento “Autorretrato con asas para levantarlo”, hasta decir que el cuento no genera teoría:

«Cada quien escribe el cuento que quiere y como quiere, sin que nadie se meta. La escritura del cuento posee la limpidez cerrada del acto poético».

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