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¡Zas! Madrid | August 7, 2020

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'Dieta para el cerebro. Cuida y alimenta tu memoria', del doctor Antonio Escribano - ¡Zas! Madrid

‘Dieta para el cerebro. Cuida y alimenta tu memoria’, del doctor Antonio Escribano
Emilia Lanzas

Dieta para el cerebro. Cuida y alimenta tu memoria analiza cuáles son los hábitos y comportamientos que potencian o deterioran el cerebro y la memoria

El médico especialista en Endocrinología y Nutrición, Antonio Escribano, expone en este libro las claves para cuidar el cerebro y la memoria

Puntualiza Antonio Escribano que «en el cerebro reside nuestro “yo”» o que «nosotros somos nuestro cerebro» —el cerebro, por tanto, como sede de la personalidad—, también que en el cerebro habita nuestra memoria y que, por tanto, cuidar de él es fundamental.

Antonio Escribano en Dieta para el cerebro. Cuida y alimenta tu memoria precisa algo que nos puede servir en estos momentos de obligado confinamiento: existe una creencia común de que el cerebro ha de estar conectado con el exterior permanentemente y, de lo contrario, parece que se está perdiendo el tiempo. Pero lo cierto es que la introspección (del latín introspicere que significa “mirar en el interior”) es lo más productivo que existe.

La “dieta” a la que se refiere el título no se limita a los alimentos que ingerimos, sino a un nutrido conjunto de rutinas. El libro se desarrolla en veinticinco claves que condicionan —empeorando o mejorando— el funcionamiento del cerebro y de la memoria: la alimentación; el agua; el alcohol, el tabaco y las drogas; el sueño; la multitarea; el sedentarismo; la apatía; la falta de hábitos saludables; la relación con la música; la contaminación atmosférica, acústica y lumínica; el estrés y la ansiedad; la actitud negativa; el sobrepeso y la obesidad; el abuso de azúcar en la alimentación; las habilidades y estrategias del pensamiento; el exceso de tecnología; algunas formas para retar al cerebro; el incremento de la empatía y las relaciones con el entorno; el cuidado de la atención y la concentración; las maneras de retardar el envejecimiento; el mal uso de los medicamentos; la depresión; y la personalidad y la memoria.

En cuanto a la alimentación, Antonio Escribano expone que el cerebro y el intestino se influyen mutuamente ya que hay hormonas, neurotransmisores, inmunoproteínas y metabolitos de los microorganismos que están interrelacionados. A tal respecto, enumera los alimentos beneficiosos para el cerebro y para la memoria (con recetas incluidas), indicando el autor que «el cerebro es especialmente sensible a los componentes nutritivos… Eso da una idea de la importancia de mantener un adecuado control nutricional». En cuanto a la alimentación, Antonio Escribano especifica que el principal enemigo alimenticio del cerebro es el azúcar: «el cerebro no puede vivir sin glucosa pero si tiene demasiada tampoco. Hace 100 años cada persona tomaba unos 10 o 12 kilos de azúcar al año. Hoy son cinco veces más». El azúcar es, junto a las grasas trans (un tipo de grasas alimentarias que se se encuentran en muchos fritos y procesados) los principales alimentos a evitar para mantener sano el cerebro». En cambio, los alimentos recomendados para el buen funcionamiento del cerebro son los que aportan los componentes que el propio cerebro tiene como los alimentos con cobre, como las fresas o el marisco, los que contienen magnesio, como las nueces o los que aportan potasio como las frutas.

El doctor Antonio Escribano autor de Dieta para el cerebro. Cuida y alimenta tu memoria.

Igualmente, el sueño y la actividad física tienen efectos en el cerebro y en la memoria. El deporte incrementa la sustancia blanca del cerebro, promueve nuevas neuronas en el hipocampo y las conexiones sinápticas dentro del mismo, produce una regeneración de los vasos sanguíneos del cerebro y se mejora el riego, lo que produce beneficios también en la memoria.
«La memoria es la única capacidad que nos permite adentrarnos en uno de los misterios insondables de la existencia, que es “el tiempo” y el transcurrir del mismo, pues la ordenación temporalizada de los recuerdos es lo que nos hace situarlos en momentos más o menos alejados de la vida con relación al actual», apunta Antonio Escribano, pero siempre teniendo en cuenta que la memoria es creativa y que en ella se producen alteraciones en su evocación e, incluso, la fabricación ficticia de recuerdos. Igualmente, el autor afirma que las emociones afianzan el conocimiento y los recuerdos. Sin emoción no hay consolidación de la memoria.

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