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¡Zas! Madrid | December 15, 2017

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'¡Vikingos!': los gigantes del norte, un viaje a través de un álbum ilustrado - ¡Zas! Madrid

‘¡Vikingos!’: los gigantes del norte, un viaje a través de un álbum ilustrado
Pedro M. Domene

Nørdica acaba de publicar ¡Vikingos!, un álbum ilustrado que recrea los viajes de Vincent Carpentier y Jeff Pourquié, y las costumbres y las rutas que llevaron a los vikingos por el mundo, desde su Escandinavia natal

Todo comenzó a finales del siglo VIII, cuando se produjeron en Escandinavia una serie de agitados movimientos migratorios impulsados por el poder del territorio. En las dinastías nórdicas, las luchas por el poder real terminaban a menudo con el exilio voluntario de la facción derrotada. Los vencidos no estaban de acuerdo con la situación y se marchaban.

En Noruega, tras los cambios introducidos por Harald el de la Hermosa Cabellera en el año 872, una parte de la población acudió a los puertos para abandonar el país. No se dirigieron al plácido sur, sino aún más al norte, a Islandia y a Groenlandia. Se fueron concentrando en Islandia, donde hacia 930 vivían ya cerca de 30.000 noruegos que comerciaban y pirateaban en las islas británicas y el continente.
Parece que numerosas expediciones les llevaron a Groenlandia, donde el líder vikingo Eric el Rojo fundó una colonia en 985. Y si nuestra fantasía nos lleva tan lejos, aceptaremos que desde esta colonia el hijo de Eric, Leif, zarpó años más tarde para arribar a las costas de América por la península del Labrador, un lugar que ellos llamaron Vinland.

Los suecos escogieron el camino del sur, así su hegemonía en el Báltico fue muy temprana. Desde las colonias establecidas en tierras letonas y lituanas, se internaron en la actual Rusia. Fueron también navegantes, aunque procuraban las vías fluviales, utilizaron la gran cuenca hidrográfica del río Dniéper para alcanzar el Mar Negro, buscando el comercio con Bizancio y la Ruta de la Seda. Empleaban embarcaciones ligeras que podían cargar a hombros para saltar de una cuenca a otra.

La mayor parte de las incursiones vikingas en Occidente tuvieron como protagonistas a los normandos: los hombres del norte que procedían de Dinamarca. Al principio, sus naves llegaban esporádicamente a las costas británicas y francesas, las saqueaban destruían todo a su paso, y se llevaban lo que encontraban y volvían enseguida al mar, donde eran invencibles. Pronto se acostumbraron a aparecer puntualmente en primavera, realizar largas campañas que duraban hasta otoño y regresar a sus tierras en invierno. Estos eran los vikingos de los que hablan con terror las crónicas del oeste europeo. Nada temían a nadie temían, de modo que sus expediciones se hicieron cada vez más audaces.

A mediados del siglo IX alcanzaron las costas de la península Ibérica, y saquearon Oviedo, Santiago de Compostela y Lisboa; remontaron el Guadalquivir hasta la Sevilla andalusí, cruzaron el estrecho de Gibraltar y desembarcaron en las islas Baleares, el sur de Francia e Italia. En el viaje de regreso se apoderaron del este de Inglaterra, donde impusieron el culto a su dios Odín; fueron los tiempos más oscuros para la isla, entre cuyas brumas solo brillaba el antiguo mito del rey Arturo.

Por su parte, en el continente, un grupo normando invadió a finales del siglo IX la desembocadura del Sena con intenciones de asentarse; el rey franco Carlos el Simple desistió de sus intentos de expulsarlos y firmó con ellos un tratado que les permitía quedarse como un ducado más del reino, y así nació Normandía, que pronto se lanzó también a la conquista de Inglaterra. Allí, sus huestes lucharon contra los cristianos sajones que habían llegado primero y contra sus hermanos daneses que habían ocupado el este. Tras la batalla de Hastings, dominaron todo el país, y los descendientes de los vikingos se apoderaron de Sicilia y Tarento, lucharon contra los musulmanes de España y del norte de África y fueron un elemento determinante tanto en la organización como en el desarrollo de las Cruzadas.

El país de los vikingos
Así comienza la descripción de la saga de los vikingos que Nørdica incorpora a su catálogo infantil y que con descripciones simples y textos sencillos propone al curioso lector seguir su historia y cómo desde Escandinavia estos hombres del norte fueron durante casi tres siglos el terror de los pueblo conocidos de Oriente y Occidente.
Lo mejor de ¡Vikingos! es que en este álbum con el texto de Vincent Carpentier y las ilustraciones de Jeff Pourquié nos cuenta todo lo más interesante que debemos saber de la vida y las costumbres de los vikingos: el país, los reinos y la historia. Las rutas que los llevaron al Polo Norte o América, la leyenda en torno a su mundo, sin olvidar sus casas, vestimenta, barcos, trineos, patines y esquís, sus dioses, el culto a los muertos, el arte y sus tesoros, así como el final de una época, casi épica marcada históricamente hacia el año 1050 porque sus pequeñas poblaciones se integran en otras locales, y ya el comercio y los saqueos generan menos ganancias, surgen los grandes reinos, aunque el vikingo siempre será ese aventurero astuto y violento que arrasó durante años el mundo conocido, y quién también ha escrito una mágica página en la historia del mundo y siglos más tarde aún podemos disfrutar de su leyenda y de sus aventuras en libros, películas y telefilmes o en cómics como este álbum con hermosas ilustraciones a color que nos trasladan a aquella época remota cuando todo era diferente.
Al final incorpora un vocabulario para los más pequeños por si algún día se encuentran con algún vikingo…

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