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¡Zas! Madrid Periodismo Social y Cultural- Suscripción gratuita | April 20, 2018

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Los cuentos de Salvador Garmendia: alucinaciones y pesadillas domésticas - ¡Zas! Madrid Periodismo Social y Cultural- Suscripción gratuita

Los cuentos de Salvador Garmendia: alucinaciones y pesadillas domésticas
Emilia Lanzas

Cuando se lee a Salvador Garmendia (1928-2001) se llega a la conclusión de que existe en España un imperdonable desconocimiento sobre este escritor venezolano. Es posible que aquí nos dejáramos llevar en exceso por el marketing literario de determinadas editoriales que nos indicaron, muy interesadamente, los nombres que debíamos leer de aquel artificial movimiento llamado el “boom latinoamericano”, y que –prácticamente- le excluía.

Por esta razón hay que agradecer esta edición de sus relatos, seleccionados y prologados por Viviana Paletta, que recupera a un autor injustamente olvidado.

 

 

El escritor venezolano Salvador Garmendia.

El escritor venezolano Salvador Garmendia.

En el prologo, Paletta escribe que esta antología supone: “… Una inmersión en un mundo de cuentos donde conviven la lucidez y el sueño, que también adquieren la forma de alucinaciones y pesadillas domésticas y del mundo del trabajo, como si lo gótico hubiera abandonado las mansiones centroeuropeas para migrar a casas de costureras y oficinistas, a las anodinas pensiones de mala muerte de la metrópolis caribeñas, a sus calles, sus atascos, funerarias y tabernas de malandros, tan concurridas”.

Lo primero que sorprende al leer estos cuentos es la innovación formal que caracteriza la obra de Salvador Garmendia, así como su sorprendente mundo narrativo: esa extraña mezcla discordante entre costumbrismo y surrealismo; existencialismo y folclorismo con un toque de literatura de ‘compromiso’: la sencillez junto a la complejidad; pero, y sobre todo, su increíble libertad para crear. Algo que ahora es prácticamente inexistente.

La recurrente inserción de marcos urbanos (con predomino de un Caracas caótico de los años 60) en sus relatos, donde “la ciudad es la verdadera selva”, suponen la atmósfera perfecta para que los personajes deambulen por una modernidad aparente. Cualquier realismo parece ser mortífero para Garmendia y así sus relatos plenos de existencias transfiguradas y de experiencias oníricas muestran una ciudad mágica que esconde todas las posibilidades por terribles que sean; solo hay que leer el relato que da título al libro Los peligros de Paulina, para predisponerse ante la perplejidad de su mundo.

De la misma forma, los personajes –cercanos a la locura- tienen que realizar continuos esfuerzos para incorporarse a una normalidad que les es, la mayoría del tiempo, totalmente ajena.

Largos diálogos; uso reiterado de onomatopeyas como si Garmendia desease poner sonido a sus relatos; utilización mayoritaria de la tercera persona y, a veces, del narrador omnisciente; un humorismo sórdido; descripciones extremadamente minuciosas; y unas historias en donde caben todas las realidades posibles e imaginadas, son los rasgos más comunes de unos cuentos que, por otro lado, son tan diferentes.

Esta disparidad de forma y fondo, es lo que el propio Salvador Garmendia defiende en su último cuento Autorretrato con asas para levantarlo, hasta decir que “el cuento no genera teoría”: “Cada quien escribe el cuento que quiere y como quiere, sin que nadie se meta. La escritura del cuento posee la limpidez cerrada del acto poético”.

Entre tanto realismo íntimo y convencionalismo que caracteriza las obras más vendidas en España, Salvador Garmendia representa un acto de libertad creadora y de rebeldía artística.

 

 

Portada de Los peligros de Paulina y otros cuentos, de la editorial Salto de Página.

Portada de Los peligros de Paulina y otros cuentos, de la editorial Salto de Página.

Comments

  1. Pedro M. Domene

    Estupenda edición, inmejorables cuentos, oportuna reflexión de Emilia Lanzas.

  2. Eva Perales

    Estupenda reseña. Me han entrado unas ganas locas de leerlo. Estoy harta de los Cercas, Muñoz Molina y compañía.

  3. Casi todo el deda, los medios se eacargnn de hacernos saber a cerca de la vida sobre falsos predncipes y princesas, por mi parte este tema me tiene aburrida. Tan sf3lo quiero despertar un deda con un beso de amor eterno y e9ste no podreda darmelo un imaginario ser de cuentos me1gicos, sino tendreda que ser alguien inmortal ased que tendre9 hacerme la eddea de vivir en contra de mi voluntad en esta cruda realidad.

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