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¡Zas! Madrid | December 15, 2017

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La poesía social y política actual, 'Disidentes', con edición de Alberto García-Teresa

La poesía crítica, social y política actual, ‘Disidentes’, editada por Alberto García-Teresa
Emilia Lanzas

Alberto García-Teresa, antólogo del libro Disidentes. Recopilación de poemas políticos y sociales de autores españoles actuales

Disidentes. Antología de poetas críticos españoles (1990-2014) reúne a poetas que han hecho de la disidencia y el antagonismo los ejes centrales de su obra. Este libro agrupa a poetas que conciben el verso como espacio de confrontación, denuncia o indagación impugnadora de la construcción de realidad que el capitalismo representa

Alberto García-Teresa es su editor y antólogo. Poeta y crítico literario, ha escrito los libros de poesía La casa sin ventanasA pesar del muro, la hiedra y el libro de microrrelatos Esa dulce sonrisa que te dejan los gusanos. Licenciado en Filología Hispánica, se doctoró con la tesis Poesía de la conciencia crítica (1987-2011). Pertenece a la asamblea editora de Caja de resistencia. Revista de poesía crítica

Alberto García-Teresa. Fotografía de ©Demian Ortiz.

Los poetas que conforman esta antología tienen en común, según indicas, la confrontación, la denuncia y el cuestionamiento del sistema capitalista. Sin embargo, su poesía es tan diversa que parece provenir de realidades diferentes. ¿Cuál es el punto de unión básico que has buscado para realizar esta antología?
El criterio de selección de poetas de Disidentes ha sido la expresión crítica en sus poemas del conflicto sociopolítico y ecológico que nos atraviesa, siempre que constituya, al menos, una parte importante de toda su producción poética (que no se trate de ejercicios puntuales o de meras declaraciones, sino que sus poemas operen con esa perspectiva). Esa diversidad que señalas, de hecho, considero que constituye uno de los principales valores de la poesía española crítica contemporánea: la multiplicidad de abordajes, de registros, de estéticas, de temas. Pero parten de un mismo eje común: el posicionamiento crítico y la expresión de disidencia con la organización política, económica e ideológica del mundo.

¿No crees que, de alguna forma y en este momento, el hecho de escribir poesía ya es en sí un acto de disidencia?
En absoluto. Sí puede constituir, bajo determinadas formas, un desafío a un sistema ideológico de dominación y apaciguamiento. Pero la poesía, por sí misma, no tiene por qué constituir un estímulo de pensamiento crítico, ni siquiera un estímulo imaginativo. La poesía, como herramienta de lenguaje, como hemos comprobado a lo largo de la Historia, y este momento tampoco es diferente al respecto, puede ser empleada como un mero juego de entretenimiento o como un útil del Poder para consolidar su hegemonía. Depende de cómo se utilice y con qué objetivo y con qué finalidad se escriba y se lea.

¿Crees que podría existir algún lazo de unión con el movimiento poético español de los años 50?
Por supuesto. Existe una línea más o menos visible o en menor o en mayor medida invisibilizada de poesía crítica, de diferente intensidad crítica, en nuestras letras que arranca desde el Romancero. El movimiento de “poesía social”, ubicado en esas décadas, resulta, sin duda, un antecedente de referencia, pero ese hilo de disidencia política en poesía ha ido nutriendo su propia tradición, a la que se incorporan este conjunto de autoras/es. Ahora bien, la poesía crítica que se está escribiendo en este momento concreto en lengua castellana en el Estado Español responde, por un lado, a un contexto distinto del que generó la “poesía social” de los 50 y ofrece, en última instancia, diferencias sustanciales con respecto a aquella: modulación, posición del “yo” poético, diversidad formal, espectro ideológico…

«El eje común de estos poetas es el posicionamiento crítico y la expresión de disidencia con la organización política, económica e ideológica del mundo»

El realismo literario tiende a ser conservador, en cambio, la distorsión y la transformación del lenguaje contra la norma y la razón, supone una apuesta más revolucionaria…
No creo que el registro realista sea conservador. Sí digamos que está normalizado, pero en absoluto considero que resulte conservador desde un punto de vista político. En el sentido de que no busca el riesgo formal, podría interpretarse como un registro formalmente conformista, pero habría que atender a qué discurso vertebra para calificar su orientación de conservadora o cómo se emplea ese registro realista (que, de todas maneras, puede ser transgresor y romper la norma si, por ejemplo, muestra ámbitos de la realidad excluidos de lo normativo o que la contradicen). Por el contrario, la experimentación formal no conlleva per se una apuesta política transformadora y puede, en última instancia, resultar hasta contrarrevolucionaria cuando se limita a un ejercicio meramente formal o cuando se encara con una perspectiva autosuficiente, sustentada en argumentaciones que aluden a una hipotética autonomía del lenguaje. En cualquier caso, tenemos ejemplos de autoras/es que han utilizado ambas propuestas formales en cada uno de los dos sentidos políticos.

Cubierta del libro "Disidentes. Antología de poetas críticos españoles (1990-1924).

Aunque existen distintas propuestas formales, los poetas de esta antología usan un lenguaje directo y claro. ¿Hay en ellos una intención de ser comprendidos por todos los lectores posibles?
No es una cuestión que pueda resolver yo; deberían contestarte cada una/o de las/os antologadas/os. La heterogeneidad de propuestas estéticas y la singularidad de cada poeta responden a poéticas particulares (que en Disidentes comparten una misma orientación crítica, pero que es empleada con articulaciones y concreciones diferentes). En ese sentido, me consta que algunas/os sí aspiran a ello, pero que otras/os, por el contrario, buscan una audiencia concreta. Ya digo, depende de cada/o de las/os poetas.

A la vez que antólogo de este libro, también eres poeta. ¿Consideras que ser poeta es compatible con sentirse proletario?
Por supuesto. No veo por qué no. La condición de clase no tiene que ver con la herramienta comunicativa y artística que uno emplee.

¿Se puede transformar con la poesía?
Desde luego. Lo que sí resulta necesario a ese respecto es ser conscientes de las limitaciones de ese planteamiento: la poesía por sí sola no puede cambiar el mundo, pero sí a las personas que son quienes tienen la capacidad y la potencia para ello. Exige, en cualquier caso, ser humildes en esa perspectiva y en manejar esas posibilidades. Concluiríamos, entonces, que realiza un ejercicio de acompañamiento en ese proceso. Esa óptica nos permitirá trabajar eludiendo un enfoque autosuficiente y autocomplaciente. Recordemos, como decía el poeta Leopoldo de Luis (y así volvemos a esa “poesía social” de los 50 a la que aludías antes), que la revolución no se consigue escribiendo poemas, sino colectivizando los medios de producción. Además, la cuestión reside en tomar conciencia de lo que nuestros textos reflejan e irradian, de lo que presentan, apuntan y encaminan; en definitiva, de las implicaciones ideológicas de lo que el propio texto contiene. Así, podremos observar y reflexionar sobre el sentido en el cual está operando y evitar las reproducciones inconscientes, a causa de su interiorización, de un sistema que estamos combatiendo e impedir que terminemos apuntalándolo inconscientemente con nuestros poemas a pesar de que busquemos su transformación.

«Tomar conciencia de lo que los textos reflejan e irradian, de lo que presentan y encaminan»

Los poetas que componen Disidentes. Antología de poetas críticos españoles (1990-2014) son:

Begoña Abad, Rosana Acquaroni, Mada Alderete Vincent, Daniel Bellón, Fernando Beltrán, David Benedicte, Juan Antonio Bermúdez, José Ignacio Besga Zuazola, Niall Binns, Gsús Bonilla, Arturo Borra, Rafael Calero Palma, Ángel Calle, Olalla Castro Hernández, Mercedes Cebrián, Paz Cornejo, Antonio Crespo Massieu, Paco Doblas, Carlos Durá, María Eloy-García, Matías Escalera Cordero, Gonzalo Escarpa, Juako Escaso, Enrique Falcón, Sergio C. Fanjul, Francisco Fenoy, David Franco Monthiel, Miguel Ángel García Argüez, Pablo García Casado, José María García Linares, Jesús Ge, Laura Giordani, José Luis Gómez Toré, José María Gómez Valero, David González, Ángel Guinda, Sara Herrera Peralta, Fermín Herrero, José Icaria, Ouka Leele, Jesús Lizano, Julia López de Briñas, Pura López Cortés, Inma Luna, Daniel Macías Díaz, María Ángeles Maeso, Jorge Maíz Chacón, Salustiano Martín, Enrique Martín Corrales, Antonio Martínez i Ferrer, José Luis Mata, Antonio Méndez Rubio, Juan Carlos Mestre, Juan Antonio Mora, Cristina Morano, Patricia Olascoaga, Antonio Orihuela, Eladio Orta, Julia Otxoa, Ángel Padilla, Antonio de Padua Díaz, María José Pastor, Zachary Payne, Ana Pérez Cañamares, Isabel Pérez Montalbán, Ángel Petisme, Pedro del Pozo, Patricio Rascón, David Refoyo, Belén Reyes, Miriam Reyes, Jorge Riechmann, David Eloy Rodríguez, Antonio Rómar, Carmen Ruíz Fleta, Nuria Ruiz de Viñaspre, Bernardo Santos, Uberto Stabile, Armando Unsain, Francisco J. Uriz y Pedro L. Verdejo.

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