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¡Zas! Madrid | August 21, 2018

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Entrevistas - ¡Zas! Madrid

Entrevista al escritor Antonio Tejedor García

«La escritura te obliga a penetrar en la realidad, a bucear en ella y rastrearla desde diferentes puntos de vista»

El escritor Antonio Tejedor García, autor de la novela, 'Todos los espejos, rotos'.

El escritor Antonio Tejedor García, autor de la novela, ‘Todos los espejos, rotos’.

Antonio Tejedor García (Fuentespreadas, Zamora, 1951) ha desarrollado su vida laboral como maestro y profesor de instituto. Ha publicado las novelas, Hijos de Descartes (2008) y Lagartos de la Quebrada (2010) y el libro de relatos, No me cuentes mi vida (2014). Colaborador de las revistas, Ágora, Albero, A Contrapalabra, Narrativas. Incluido en las antologías, Palabras contadas (2015) y Relatos de Zamora (2017). Ha cultivado la literatura juvenil, El mercancías y Sentados en el borde de una nube. Acaba de publicar su última novela, Todos los espejos, rotos (2017), radiografía inexcusable de la España actual, aunque la novela de Antonio Tejedor contiene los ingredientes propios de una novela policíaca, porque incluye un secuestro, muertes, pesquisas, policías buenos y corruptos, y de alguna manera rompe con el esquema habitual de este tipo de historias, puesto que el investigador no es un policía, sino un joven periodista con un trabajo precario, y además, ocasionalmente, es traductor para la policía, por su origen árabe. Pero un guiño del destino le lleva a ser testigo de un secuestro, entonces el periodista se verá obligado a trabajar codo con codo con la policía y, por tanto, el narrador focaliza toda su atención en la información y pesquisas del joven reportero.

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 Entrevista a Paco Rosco, diseñador, artista y profesor

«La creatividad no se puede enseñar; pero sí se trabaja, se estimula, se potencia»

Paco Rosco (Fotografía de Isabel María Morera Gamero).

Paco Rosco (Fotografía de Isabel María Morera Gamero).

Paco Rosco (Fotografía de Manuel Castellanos).

Paco Rosco (Fotografía de Manuel Castellanos).

Paco Rosco Moreno es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, en las Especialidades de Pintura y Diseño. La crisis de 2009 le distanció un tanto de su trayectoria artística —aunque solo sea en apariencia — para acercarle al sector docente. Actualmente, es profesor del Certificado de Profesionalidad de Diseño de Productos Gráficos en Grupo Colón IECM. Su particular metodología didáctica aplicada a la formación de futuros profesionales en el mundo del Diseño y de la Ilustración, han hecho de él un profesor especial. En sus clases, Paco Rosco vuelca toda su creatividad en los alumnos, tratando de potenciar en ellos esa originalidad —fuera del peso de lo obvio— que cada persona posee. Despierta en ellos una idea novedosa, transformadora… Y todo lo aplica al Diseño dentro de un determinado contexto, a la creación y desarrollo de campañas gráficas sobre diversos soportes, al uso de programas como Photoshop, Illustrator o InDesign; al manejo de las diferentes tipografías, a la edición de imágenes, a la maquetación de publicaciones digitales o al diseño de cartelería. Adapta los contenidos a proyectos reales y convierte el aula en un estudio de diseñadores e ilustradores gráficos; en un auténtico espacio de creación. Paco Rosco compagina la docencia con las artes plásticas. Además de sus exposiciones de pintura, destacan sus trabajos como cartelista.

¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional desde la licenciatura en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca, hasta ahora?
Comencé en Cáceres, de donde soy, en el mundo del arte. Hacía pintura figurativa, en óleo y acrílico, y grafismo. También fui comisario de exposiciones en la Junta de Extremadura y participé como artista en algunas de ellas. Pero llega un momento en el que te replanteas la idea de vivir de la pintura o del dibujo.

La carrera de Bellas Artes te prepara para pasar frío, pero hasta que no lo sientes de verdad, no sabes lo duro que es.

Sobre todo, quería venirme a Madrid. Y me vine a Madrid. Y desde entonces la docencia me ha permitido vivir, además de gestionar mis proyectos. Yo valoro más el tiempo que el dinero. Un creativo, un artista, tiene que aprender continuamente; trabajar sin descanso; pero, en cambio, la docencia te permite aprender con más calma y tener más tiempo libre; algo que es inviable buscándote la vida como artista o trabajando en una agencia de publicidad. Además, tuve la gran suerte de caer en el Grupo Colón que para mí es como una gran familia. Desde el primer momento, creyeron y confiaron en mí. Me siento tan realizado cuando doy clases como cuando pinto un cuadro.

Pintura de Paco Rosco para la exposición 'EGOsenso, la confrontación del otro YO' (Galería Siluro Concept, Madrid).

Pintura de Paco Rosco para la exposición ‘EGOsenso, la confrontación del otro YO’ (Galería Siluro Concept, Madrid).

Pintura de Paco Rosco, 'Criminalización en el mundo por razones de sexo', para la exposición Sumando libertades (Fundación Triángulo).

Pintura de Paco Rosco, ‘Criminalización en el mundo por razones de sexo’, para la exposición Sumando libertades (Fundación Triángulo).

¿Qué ha supuesto tu experiencia como profesor en los Cursos de Diseño de Productos Gráficos y en los Cursos de Ilustración?
Llevo cinco años dando estos cursos, y me considero el director creativo de cada uno de mis alumnos. Para mí ha sido maravilloso acabar en el mundo de la formación y del restyling de profesionales. Aplico los contenidos a proyectos reales para que, posteriormente, sirvan al alumno para su portfolio o, lo que es lo mismo, para su futura vida profesional. Creo en la formación con proyectos reales donde el alumno se enfrente al trabajo con una metodología concreta.

¿Se puede enseñar la creatividad?
La creatividad no se puede enseñar; pero sí se trabaja, se estimula, se potencia. Se puede enseñar a crear. El uso que hagas de este aprendizaje, ya depende de cada uno. A mí me gusta enseñar a crear. Los alumnos vienen un poco obsesionados con el aprendizaje de los programas, de las herramientas, pero lo verdaderamente importante es aprender el proceso creativo. El proceso creativo es fundamental para trabajar dentro del diseño. De hecho, muchos de mis alumnos han encontrado trabajo y otros profesionales se han reciclado, han vuelto a  ser competitivos y a estar presentes en el mercado laboral. Aunque esto, seguramente, no es mérito mío, sino de los propios alumnos.

¿Qué es el diseño?
Todo es diseño. Compramos por el diseño. Se elige un producto sobre otro, gracias al diseño. El diseño da la individualidad al producto: crea el espíritu de marca, la posiciona, le da identidad. A través del diseño elaboras el naming y el logotipo, los claims y los slogans, el storytelling, la identidad visual corporativa, el packaging, la presentación de la marca en las redes sociales… Los objetos bien diseñados hacen que el público se enamore de ellos.

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Entrevista a Julio Jurado, escritor

«Hay demasiados libros que no dejan ninguna huella de la que sacar algún provecho»

El escritor Julio Jurado, autor de 'Traspiés voluntarios'.

El escritor Julio Jurado, autor de ‘Traspiés voluntarios’.

Julio Jurado (Madrid, 1958) es autor de los libros Andar por el aire y El bombardero azul, y algunas de sus narraciones se han recogido en las compilaciones Parábola de los talentos, Antología de relatos para empezar un siglo y La vida es un bar-VK. Acaba de publicar Traspiés voluntarios. Construcción o derribo de una conducta, en la editorial Adeshoras.

Portada del libro 'Traspiés voluntarios. Construcción o derribo de una conducta'.

Portada del libro ‘Traspiés voluntarios. Construcción o derribo de una conducta’.

 

Traspiés voluntarios reúne pensamientos, relatos, crónicas, fotografías, collages… ¿Cuál es el sentido de esta aformalidad?
Traspiés voluntarios es un sinsentido como libro y con cierta premeditación ambiental. No me siento cómodo en las cosas que tienden a la perfección, estrechadas por la costumbre y con tendencia a la normalización. Como dice Ramón Gómez de la Serna yo «prefiero lo incompleto a lo perfecto», y en este libro en particular, la imperfección se sujeta en el caos como manifestación libresca.

Lección de historia. Fotografía de Julio Jurado incluida en 'Traspiés voluntarios'.

Lección de historia. Fotografía de Julio Jurado incluida en ‘Traspiés voluntarios’.

Si se entiende por aforismo una sentencia aparentemente cerrada, comprendo tu resistencia a definir con este término tus reflexiones que, creo, transmiten más interrogantes que respuestas. ¿Debemos desconfiar del que sentencia, allá, en su prepotente lucidez?
Estoy bastante de acuerdo con tu apreciación y, de hecho, en el periodo en que se fueron estableciendo estos pensamientos o ideas o reflexiones ni siquiera se me había pasado por la cabeza crear un libro de aforismos, porque estos tienden a instruir más que a razonar o sugerir una posible conducta. Prefiero entender, o mejor cuestionar, nuestra propia dignidad al afrontar aquello que nos circunda. Mis “aforismos” no quieren (y no siempre lo consiguen) formular certezas; sólo quieren denunciar y denunciarse, apreciar otras posibilidades de “transformación” aunque se considere incorrecto por una mayoría.

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Entrevista a Jorge García Torrego, poeta

«Lo que provocó que se llenaran las jams session fue la necesidad de compartir la poesía, encontrar a otros bichos raros que compartieran el virus»

 

El escritor y periodista, Jorge García Torrego, autor de 'Convivir poesía /Conbeber poesía. El fenómeno poético de las jams sessions y la poesía oral en el Madrid del siglo XXI'.

El escritor y periodista, Jorge García Torrego, autor de ‘Convivir poesía /Conbeber poesía. El fenómeno poético de las jams sessions y la poesía oral en el Madrid del siglo XXI’.

Convivir poesía /Conbeber poesía. El fenómeno poético de las jams sessions y la poesía oral en el Madrid del siglo XXI, de Jorge García Torrego, recoge el reciente impulso de estos espectáculos literarios en la capital.

Jorge García Torrego inicia Convivir poesía /Conbeber poesía recordando un hecho olvidado: que la poesía recitada ha sido la forma más utilizada hasta hace apenas dos siglos. Por tanto, esta modalidad de las jams sessions es una vuelta al origen de un género que alcanza su naturaleza en la declamación y en el encuentro colectivo.

Portada de 'Convivir poesía / Conbeber poesía', de Amargord Ediciones.

Portada de ‘Convivir poesía / Conbeber poesía’, de Amargord Ediciones.

Las manifestaciones de la poesía oral son múltiples y sus fronteras difusas. Jorge García Torrego especifica en este libro algunas de ellas como son la poesía performance, en la que se fusionan ciertas técnicas poéticas con el teatro; la poesía oral, propiamente dicha, basada en un texto escrito casi improvisado que el autor relaciona con el Rap como precursor; la poesía audio-visual, que se «centra en la creación de versos que pueden funcionar igual de bien como entidad tipográfica y como entidad oral»; y, por último, la poesía visual que funciona principalmente como lenguaje tipográfico.

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Entrevista a Jesús Valencia

“El funcionamiento del Gobierno israelí se rige por una filosofía xenófoba y racista”

jesus-(para-libro)

 

Entrevista a Julio García Camarero

“El decrecimiento supone trabajar, consumir y contaminar menos, y por eso seremos más felices”

J.g.c.

 

Entrevista a Eugenio Castro

“La flor más azul del mundo es la que ha sido poseída en el instante mismo en que se ha soñado con ella”

Eugenio-Castro,-Emilia-Lanzas

 

 

Entrevista a Eduardo Subirats

“Los directores de las censuras madrileñas consideran que soy una persona non grata

Eduardo Subirats.

Eduardo Subirats.

 

Entrevista a Pedro Pozas

“¿Qué son los grandes simios? Personas no humanas que luchan por vivir en un mundo cada vez más limitado”

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Entrevista a Manuel García Viñó

“En cuanto a la crítica literaria no cabe hablar de incompetencia, sino de miseria moral y de falta de honradez intelectual” 

Manuel_Garcia_Viño

 

Entrevista a Francisco Fernández Buey

 “Cada día oigo a más jóvenes usar el término utopía”

Francisco Fernandez Buey

La utopía como un ideal regulador, como una hipótesis de trabajo, como una ilusión natural. Un mundo futuro en el que la persona sea el centro de todas las cosas, sin clases, sin poder, sin propiedad, sin explotación: estas fueron las tesis estudiadas en el último libro de Francisco Fernández Buey  –filósofo, luchador comunista y profesor-  fallecido en agosto de 2012. Sirva esta entrevista realizada a raíz de la publicación de su libro Utopías e ilusiones naturales, un profundo  estudio histórico y reflexivo sobre el devenir de las utopías, como homenaje al gran pensador.

La utopía como aspiración y búsqueda, aunque siempre ha estado presente, ha irrumpido con fuerza renovada. ¿Cuáles son los motivos principales de este resurgimiento?

El renacer de la utopía se puede fechar. Se viene produciendo desde el inicio de la década actual. Y los motivos de este renacimiento son básicamente tres: la agudización del malestar que ha producido en todo el mundo el capitalismo salvaje, eso que se suele llamar globalización neoliberal; la comprobación de que el mundo que ha salido de ahí (el mundo de la guerra y del expolio permanente, de la crisis ecológica global y del aumento de las desigualdades) es un escándalo moral; y la sensación de que otro mundo es posible, de que pensando y luchando con los oprimidos y humillados puede haber alternativas.

Se ha pretendido vender una cierta ‘utopía’ capitalista con aspiraciones como el Estado del bienestar. La crisis que vive el sistema ¿ha podido contribuir también a este renacimiento utópico?

Sin duda. El Estado del bienestar es una utopía capitalista que resultó negativa en cuanto se empezó a pensar ese Estado globalmente. Para la mayoría de la población mundial lo que los ideólogos llaman Estado del bienestar es, en realidad, un estado generalizado de malestar. El Estado del bienestar generalizado es una imposibilidad material bajo el capitalismo, por razones económicas, sociales, ecológicas y culturales. Sólo con un cambio radical del modo de vida, producción y consumo actualmente dominante se podría hablar con propiedad de un Estado del bienestar.

La utopía está en marcha, pero ¿dónde con más fuerza: en los movimientos altermundialistas?, ¿en los actos de desobediencia civil?

Hay quienes piensan que el espíritu de la utopía ha quedado reducido a la dimensión estética, a la literatura y a las manifestaciones artísticas. Yo no lo creo así. Las nuevas utopías surgidas en estos últimos años siguen teniendo una dimensión económico-social muy patente. Eso se ve en la utopía ecológico-social del decrecimiento, en las utopías feministas que combinan igualdad y diferencia y en las utopías que se basan en un uso radicalmente alternativo de los medios. Y, sí, los movimientos altermundialistas, desde Chiapas y Porto Alegre, han dado un impulso decisivo a la utopía actual. La desobediencia civil viene a ser la estrategia principal de la utopía en marcha. La desobediencia, consciente y libre, es lo que hace ‘civil’ a una sociedad acogotada por el poder desnudo.

La utopía deja de ser idea para convertirse, no sólo en posible, sino en inevitable con el marxismo. ¿Es ésta su gran aportación?

Lo que los clásicos del marxismo creyeron ver es que había llegado la hora de hacer realizables las ilusiones emancipadoras de los de abajo. Por eso dijeron que la tarea del socialismo era pasar de la utopía a la ciencia. Tenían una confianza ilimitada en la ciencia. Y eso acabó en cientificismo. Pero el cientificismo es la negación de la tensión moral que siempre acompaña al espíritu utópico. La ciencia ayuda a construir un mundo mejor, pero no lo es todo. En el mundo de los humanos hay muy pocas cosas inevitables (entre ellas, la muerte). Así que el marxismo, que ha hecho mucho por pasar de lo posible a lo realizable, también necesita autocontención en esas cosas. Parafraseando a Marx se podría decir que, para hacer posible ese otro mundo, se necesita tanta ciencia como compasión (por los oprimidos y excluidos, naturalmente).

La sociedad sin Estado parece ser el fin primordial de las utopías, por el contrario, el total sometimiento del individuo a él, el fondo de toda distopía…

No todos los utopistas modernos han pensando en una sociedad sin Estado, aunque sí la mayoría. La paradoja de la historia del último siglo es que aspirando a una sociedad sin Estado se han construido Estados que han acabado destruyendo lo que de civilidad había en la sociedad. Eso lo han visto muy bien los distópicos del siglo XX. Habría que aprender esa lección. También la utopía ha perdido la inocencia con la que nació en Europa en la época moderna. Vuelvo a lo de la autocontención: más que propugnar una sociedad sin Estado, la utopía concreta del siglo XXI debería pensar en fabricar los bozales necesarios para contener a la bestia, sea ésta Leviatán o Behemoth.

Intentar predecir lo que será el mundo utópico ha sido una traba para conseguir su logro. Como indicas en tu el detalle acerca de qué ha de ser la sociedad del futuro es precisamente el rasgo característico de la ¿Bastaría con saber lo que no tendría cabida?

Mala utopía es aquella que propugna imposibilidades materiales para la condición humana, y encima las detalla. Pero no basta con intentar saber lo que, por razones materiales, no tendrá cabida en el mundo del futuro. Podemos, sí, esbozar o pergeñar los principios jurídicos más generales de la sociedad alternativa a la que aspiramos. Y eso, creo, es lo que se intenta hacer ahora en el seno de los movimientos altermundialistas.

Es muy interesante el estudio que haces de la literatura de ciencia ficción como importante difusora del mundo utópico, además de filósofos e ideólogos…

Pues lo agradezco mucho, porque lo he pasado muy bien leyendo libros de ciencia ficción y escribiendo sobre eso. Corre por ahí la idea de que la literatura de ciencia ficción es literatura de segundo orden. Es, además, muy corriente el tópico de que los autores de ciencia ficción han sido mayormente distópicos y antisocialistas, lo cual es inexacto. Para abordar ese capítulo hay que adoptar un punto de vista transversal, pues hay más filosofías en el mundo de las que caben en la cabeza del filósofo licenciado, y algunas de ellas, y buenas, porque no eran sólo literatos sino también pensadores, se las debemos a autores como Aldous Huxley, Arno Schmidt, Stanisnlaw Lem o Úrsula K. Le Guin.

Entrevista a José Hierro

“La poesía no es un remedio, pero tiene la fuerza suficiente para consolar”

Jose Hierro

En febrero de 2001 entrevisté a José Hierro. Unos meses después su cuerpo descansaba. ¿Teme a la muerte?, le pregunté. Y él, con su rostro cercano y la sencillez de los grandes, me contestó: “La muerte es sólo el final. Temo más a la agonía, a morirme lentamente”.

Morirán los que nunca jamás sorprendieron. Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría no podrá morir nunca.

Desde 1947, año en el que publicó su primer libro Tierra sin nosotros y ganó el Premio Adonáis con Alegría, hasta su última obra, Cuaderno de Nueva York (1998), José Hierro llenó más de medio siglo de excelente poesía con su verso pleno de ritmo y profundidad conceptual, de dolor y canto a la vida; de expresión poética deliberadamente sencilla, apenas imágenes, caracterizada por la dolorosa conciencia de la transitoriedad.

En su libro Música publicado al concederle el Premio Cervantes, en 1998, antología de poemas suyos con referencias temáticas a ese otro arte tan ligado a la poesía; usted dice en el prólogo que “la poesía aspira a ser todas las artes en una, en ella”.

La poesía no es ni mejor ni peor que las demás artes es, simplemente, lo que puede ser, aunque el artista siempre ansía el arte total; en él convive la necesidad de integración, la búsqueda de una entidad suprema. Lo que sí es cierto, es que la poesía toma de la música el ritmo, la musicalidad de las palabras; el color de la pintura; de la arquitectura, la estructura; de la escultura, el volumen. Es la gran vampira que se alimenta de sangre ajena.

Ha sido miembro del jurado del último Premio Cervantes concedido a Francisco Umbral. Se ha hablado de corrupción, del triunfo del amiguismo… ¿Qué opinión le merece esta polémica?

Corrupción, ¡qué coño!, ¿quién iba a corromper?, ¿quién iba a presionar para que se le concediese el premio a un escritor u otro?, ¿quién iba a ganar con ello? Se han querido colocar dos grupos de presión, por un lado El País y por otro EL Mundo, cada uno con sus respectivos aliados. Y ha debido ganar el último, ya que Umbral es colaborador de ese diario; quien, además, ha alimentado la polémica queriendo ver en el premio el triunfo de lo moderno frente a lo añejo; pero ya se sabe que a Umbral le gusta mucho provocar.

Yo he votado honestamente, no por amistad, ni por presión alguna, sino simplemente porque considero la obra de un autor más merecedora de un premio que otra. La gente se inventa lo que le da la gana, como cuando en época de Franco todo era debido a la conjura judeo-masónica. Ahora también se quiere atribuir cualquier hecho a una especie de conjura mediática pero, ¿por parte de quién?: ¿de un grupo de presión?, ¿de un grupo económico?, ¿del propio Gobierno? Yo no lo sé y sólo puedo afirmar que toda esta polémica me parece una mamonada y que a mí nadie me ha mandado un jamón para comprarme el voto.

¿Ser poeta es una profesión?

Ser poeta es, como mucho, un oficio con el que no se gana dinero suficiente o, al menos, no para vivir dignamente. El ser novelista sí es una profesión. En cambio, no hay poeta que pueda vivir sólo de la poesía, ni Neruda pudo hacerlo. Esto es lo que te permite, precisamente, ser honesto, porque no contraes ningún tipo de compromiso ni con las editoriales ni con el público. No tienes que precipitarte, es un trabajo lento, íntimo, particular. El ser poeta no es rentable; pero es una vocación. Uno escribe para ser axiomático, porque la poesía te permite decir lo que no se podría comunicar de otra manera. Yo no sé qué es poesía, ¡esa cosa tan extraña!, ¡tan compleja!, pero sí sé que sirve; de lo contrario habría sentimientos e ideas inexpresables.

Consuela al hombre del dolor y del inexorable paso del tiempo…

Sobre todo, acompaña. La poesía no es un remedio, pero tiene la fuerza suficiente para consolar. La poesía comunica aquello que no se puede decir de forma lógica; por eso llega directamente. Ahí está la razón de su existencia y, también por eso, el verso es más difícil de crear que la prosa.

¿Sigue pensando que el único valor perdurable de su poesía es su significado documental?

Sí, mi poesía es, básicamente, testimonio. Aunque la poesía sea, en verdad, una ficción del lenguaje cotidiano. El artificio existe y parte siempre de una convicción. La poesía debe poseer más, necesita de una elaboración. A pesar de que cuenta una experiencia cotidiana, un sentimiento común, el verso posee sonido y ritmo. En la poesía es fundamental el cómo, porque el qué ya está contado mil veces. A no ser que ahora los jóvenes poetas escriban sobre el genoma o internet, por poner dos ejemplos.

Hablando de jóvenes, existe una tendencia en las nuevas generaciones de poetas por recuperar las formas clásicas, la rima.

El verso rimado y el verso blanco siempre han convivido con el libre. Los novísimos, que supusieron una ruptura con el realismo, fueron más vanguardistas pero existieron paralelamente con otras generaciones que continuaron elaborando las formas clásicas. Siempre han convivido las dos formas de hacer poesía: la tradicional y la libre, en un cincuenta por ciento.

¿Cómo se debería enseñar la poesía?

Lo peor que se puede hacer en las aulas es explicarla sin haberla leído. Eso me hace recordar a dos personajes de La Codorniz, que protagonizaban una tira cómica; uno contaba un chiste, y el otro se lo explicaba. Hay que leer la poesía o, mejor dicho, hay que oírla, eso es lo principal. Las explicaciones sobre las características del verso o la vida del autor son secundarias. Además, ¿qué quiere decir, por ejemplo: Verde, que te quiero, verde? A uno le gusta, le llega, pero, en verdad, no se alcanza a comprender su significado.

Lleva tres años sin publicar, ¿por qué?

Estoy cansado. También puede ser que no se me ocurra nada… Ni siquiera he sido capaz de terminar mi discurso de ingreso en la Academia. No es problema de inspiración, porque la inspiración es sólo el principio, es como el hambre que te lleva a buscar algo para comer, luego comienza la comida, el trabajo, de él sale el verso.

 

Entrevista a Eduardo García

“La vocación de la poesía es navegar contracorriente”

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Entrevista a Mercedes Pardo Buendía

 “En España el que haya poca o mucha energía se asocia a pobreza o riqueza, en vez de a una nueva cultura ecológica”

La profesora Mercedes Pardo Buendía.

La profesora Mercedes Pardo Buendía.

Entrevista a Víctor García Antón

“Tal vez mis cuentos sean algo utópicos, pero están asentados sobre los cascotes de la realidad”

 

 

 

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